Una vez a la semana nos reunimos para rezar por nuestros hijos. Mínimo 2 madres Máximo 8. Casadas, separadas, solteras, consagradas y religiosas que se unen en su convento.

*Con un librito que cada madre tiene.

* La Oración la podemos hacer en una casa o en una parroquia donde podemos acompañar al Señor en el Sagrario. Y pedirle al sacerdote que nos celebre una vez al mes una Misa por “Oración de Las Madres”.

*Necesitamos: Una mesa o altar donde ponemos:

Una Cruz: para recordarnos que Jesús es Nuestro Redentor.

Una Vela: Jesús es La Luz del Mundo.

Una Biblia: Él es la palabra viva

Una cestita: Al pie de La Cruz para recibir los nombres de nuestros hijos, escritos uno por uno en pequeños discos redondos de papel. (Un disco por niño). Sí está casado, el nombre de su pareja a su lado y el de sus niños detrás. Un disco por los no nacidos (se les da un nombre). Un disco con el nombre de nuestro marido y el nuestro. Si alguna está separada también pone al padre de sus hijos, si no lo quiere poner a su lado lo pone en otro disco, pero su oración por él. El Señor la acogerá. Y otro disco con el nombre del Sacerdote que adoptamos para rezar por él. Como madres espirituales de los sacerdotes.

Al hacerlo recordamos Su gran amor por ellos y su promesa: “Pide y se te concederá”

Podemos imaginarnos que la cesta son sus manos. ¡Qué lugar más seguro para dejar allí a nuestros hijos! Rezamos al presentarlos en voz alta o en silencio. De rodillas o de pie.

Hay 2 reglas que siempre han de estar garantizadas:

*Una madre puede compartir cualquier problema que le aflija estando segura de que lo que dice es completamente confidencial y no será jamás divulgado.

*Nunca se deben dar consejos.

Empezamos con La Oración de Jeremías (31,16-17) “Deja de llorar y enjúgate las lágrimas. Todo lo que has hecho por tus hijos te será recompensado. Volverán de la tierra del enemigo. Hay esperanza en tu porvenir. Tus hijos volverán al hogar. Lo digo Yo, El Señor”.

  1. Oración invocando al Espíritu Santo a que guíe nuestra Oración. La leemos entera.
  2. Oración pidiendo Protección.
  3. Oración para pedir perdón.
  4. Oración pidiendo La unidad del grupo.
  5. Himnos de Alabanza.
  6. Oración pidiendo unidad con otros grupos de Madres.
  7. Una lectura de La Biblia (se reflexiona).
  8. Oración de acción de gracias por el don de la maternidad.
  9. Oración antes de poner los nombres en la cesta.

Ahora es el momento más importante de “Oración de Las Madres”. Cuando una a una nos acercamos ante La Cruz de Jesús, de rodillas o de pie para dejarle a nuestros hijos. Cada uno en un disco y rezando por cada uno en voz alta o interiormente. Abandonándoles con toda confianza en sus manos simbolizadas en la cesta. Respetando en silencio el tiempo de cada una. Es el momento más importante de “Oración de Las Madres”. La madre puede compartir cualquier problema que le aflija estando segura de que lo que diga es completamente confidencial.

Acabamos rezando por los maridos y padres de nuestros hijos:

“Señor bendice a nuestros maridos, los padres de nuestros hijos, aunque estén cerca o lejos de nosotras, próximos o distantes de Ti, protégelos, guíalos para que vivan cada vez más como hombres conforme a Tu Corazón.

Al final encomendamos a todos los que prometimos rezar por ellos y demás intenciones, que se pueden anotar en un cuadernito al lado del cestito.

Concluimos con una oración o himno de acción de gracias, el Gloria y el Padre Nuestro. Al final recomendamos acabar con la Canción del Abandono (escrita por una madre de «Oración de las Madres»).

ALGUNAS ORACIONES COMUNES A TODOS LOS GRUPOS

Señor, Tú que ves el fondo de nuestros corazones y ves el dolor que hay allí,

Venimos a traerte a nuestros hijos.

Sabemos que Tú los quieres más de lo que nosotras los queremos.

Por favor, protégenos, protege a nuestras familias y a nuestra reunión

de todo mal y del demonio.

Sabemos Señor, que Tuya es la Victoria,

Te damos gracias por Tu protección y Tu presencia aquí hoy.

Amén.

Gracias Dios mío, por el don de la maternidad

que es una gran bendición y una dignísima vocación.

Señor, a menudo olvidamos la confianza que depositas en nosotras,

Encomendándonos uno de tus amados hijos.

Te pedimos que nos ayudes a apreciar siempre la importancia de ser madre.

Amén.

Señor, unimos nuestras oraciones con todos los grupos de ‘La Oración de las  Madres’ alrededor del mundo.´

Señor, nuestras peticiones vienen de nuestro corazón.

Hemos perdido mucho tiempo preocupándonos y tratando de remediarlo todo nosotras mismas y todavía peor, ¡no haciendo nada!

Pero ahora Señor, unidas con todas nuestras hermanas en Tu Familia, te alabamos y te damos gracias por la nueva esperanza que nos has dado al traer a nuestros hijos ante Ti.

Amén.

Señor, concédeme la gracia de verte en mis hijos.

Dame Tu corazón para amarlos y Tu ternura para ayudarlos a crecer.

Concédeme Tu sabiduría para guiarlos

Y Tu fortaleza cuando necesite dejarlos ir.

Amén.